¿Cómo se diagnostica?
A menudo, el oftalmólogo es capaz de diagnosticar la presencia de un ojo seco en base a altos síntomas y a las manifestaciones oculares de una exploración rutinaria. Otras veces es necesario recurrir a la exploración y test específicos. Uno de los tests más utilizados es el test de Schirmer; dicho test consiste en la colocación de un pequeño papel de filtro de unas características determinadas y durante un tiempo preestablecido bajo el párpado inferior. Así es posible medir la producción lagrimal en diferentes situaciones.
